When Friendship Becomes Something More...

23. Yacht.

Londres; Inglaterra. Otoño 2008

 

Nos dirigíamos de camino a casa de Tom, en el coche de Danny, cuando me di cuenta de la hora que era.


Tu: ¡Mierda Danny! - Le chillé.


Él se giró extrañado para mirarme.


Danny: ¿Qué pasa? - Preguntó.


Tu: Son las ocho y media. - Le dije preocupada.


Danny: ¿Y? - Dijo sonriendo.


Tu: ¿Cómo que y? - Le dije - Tendríamos que estar en casa de Tom a las ocho.


El pecoso se rió, y puso una de sus manos en mi pierna.


Danny: Hey, tranquila. - Dijo sonriendo - ¿Por qué te crees que Harry te envió el mensaje? Porque sabía donde íbamos. Así que no se extrañaran cuando vean que llegamos tarde.


Sonreí negando con la cabeza, así que Harry sabía que me iba a traer aquí, y no me lo había dicho. Ahora luego se iba a enterar.


Continuamos el viaje en coche, con el nuevo CD que acababan de sacar, la verdad es que estas nuevas canciones eran increíbles, igual que las anteriores.


Danny: Everybody knows you know the ships going down...

Tu: Ya hemos llegado - Dije felizmente mientras Danny aparcaba enfrente de la casa de Tom.


Danny. Si señorita. - Dijo saliendo fuera - Tom nos mata.


Tu: No, Tom te mata. - Dijo cogiéndole la mano.


Danny: ¡Ah! - Dijo haciéndose el ofendido - Así que dejarías que me matara. Ya veo que poco aprecio me tienes.


Me puse delante de él y acerqué mi boca a sus labios. Pero él por culpa de su maldito orgullo giró la cabeza y le di el beso en la mejilla.


Tu: Que te den. - Le dije enfadada.


Pero su mano me cogió de repente el brazo e hizo que me empotrara contra su pecho bruscamente.


Danny: Sabes que solo me puedes dar tú... - Susurró en mi oído.


Tu: Eres un guarro. - Le dije evitando reír.


Danny. Si, pero un guarro que te pone. - Dijo con su típica sonrisa de medio lado.


Vi como esos labios carnosos y rosados se iban acercando lentamente a los míos, y yo le iba a recibir el beso totalmente. Pero cuando apenas estaba rozando los míos.


- ¡Venga, ya para dentro! - Chilló alguien - ¡Que se hace tarde!


Una maldita voz, nos estropeó el momento, metiéndonos un susto de muerte. Me separé de Danny y miré el maldito telefonillo que tenía Tom con videocámara incluida que apuntaba directamente hacia nosotros.


Danny: Maldito Harry. - Susurró Danny - Odio a los Judd.


Me giré de repente y le miré con las cejas arqueadas


Tu: ¿Eh? - Le pregunté.


Danny: Eh... - Dijo pensativo - ¿Qué amo a los Judd?


Tu: Pecoso de las narices - Dije andando hacía la puerta principal.


Danny: ¡Que no me llames pecoso! - Me chilló enfadado.


Tu: Pero es que eres un pecoso. - Le dije poniéndole una sonrisa de niña buena - Eres mi pecoso.

 

Danny: Si, el tuyo y el de unas cuantas más... - Susurró.


Vocalicé un Imbécil la boca y cemencé a andar rápido hacía la puerta mientras Danny me seguía riéndose detrás de mi.


Danny: ¡Oh vamos! - Dijo riéndose - Si, sabes que es broma. ¡Venga Elizza!


Abrí la puerta y me topé con Harry justo enfrente de mi.


Harry: ¡Hey! - Dijo al verme abrazado a él - ¿Qué tal el día?.


Tu: Todo iba perfecto - Le dije mirándole - Hasta hace un minuto.


Danny: Venga Elizza. - Dijo abrazándome por detrás - Sabes que es broma.


Harry: ¿Qué pasa? - Preguntó mirándome extrañado.


Tu: Pues que le he dicho que es mi pecoso y dice que también es el de unas cuantas más. - Le dije con gesto de enfado.


Harry: Mira Danny - Le dijo acercándose a él y pasándole el brazo por encima - Porque eres uno de mis mejores amigos, mi hermana que no sé donde tiene el gusto te quiere y porque sin tu voz y tu guitarra no habría McFly. Porque si no, ahora mismo te cogía y te partía un brazo.


Me empecé a reír al ver la cara que ponía Danny con cada palabra que le decía y decidí intervenir.


Tu: Ya vale Harold. Que era broma - Le dije apartándole de Daniel - y me lo asustas.


Danny: Oh gracias por intervenir - Dijo con sorpresa.


Me puse delante de él y negué con la cabeza. Noté sus labios dándome un dulce beso en el pelo.


Norah: Oh, que bonito.


Zane: Uis si... - Dijo riéndose - Precioso.


Geo: Calla Zane. - Le susurró.


Dougie: Que asco por dios. - Dijo poniendo cara de asco.


Harry: Y que yo tenga que ver esto - Murmuró.


Noté como Danny ponía cara de burla mirándolos a todos.


Danny: Gracias por participar en este bonito momento. - Dijo poniendo una falsa sonrisa.


Dougie: Oh de nada Danny. - Dijo sonriendo.


Nos acercamos hacía los sofás y nos sentamos en un par de huecos que habían. Miré a Norah, quería enterarme de lo que había pasado esta tarde con Doug.


Tu: ¿Bueno y tu que tal esta tarde? - Le dije con los ojos brillantes.


Norah: ¿Qué tal de qué? - Preguntó seria.


Tu: Pues que, que ha pasado con Dougie. - Le expliqué.


Norah: Pues nada, hemos ido a comer como siempre y hemos dado un paseo por Hyde Park. - Dijo encogiéndose de hombros.


Geo: ¿Y ya está? - Dijo extrañada.


Norah: Chicas no comprendo lo que esperábais. - Nos dijo alzando los brazos.


Geo: Nada, nada. - Dijo sonriendo.


Miré a Geo, extrañada, igual de extrañada que me miraba ella a mi, hasta que dijo lo que realmente sucedió.


Norah: Bueno vale. - Dijo rindiéndose - Me ha dicho que esta noche quería hablar conmigo.


Tu: ¿Si? - Dije feliz - ¿De qué?


Norah: Y yo que sé. - Susurró - Me ha dicho que me lo diría esta noche.


Tom: Bueno chicos - Dijo bajando las escaleras - Nos va...


Todos miramos extrañados a Tom, que se había parado en mitad de la frase que estaba diciendo.


Dougie: ¡Me ofrezco para pegarle un cachete si no responde! - Dijo feliz, y levantándose corriendo.


Danny: ¡Yo segundo! - Dijo detrás de Dougie.


Dougie levantó al mano, pero cuando la iba a impactar contra la mejilla de Tom...


Tom: Ni se te ocurra Dougie Lee Poyn...


Pero antes de que pudiese acabar la frase otra mano pecosa impacto contra su mejilla.


Tom: ¡Daniel Alan David...


Danny: ¡Jones! - Dijo riéndose - ¡No habías dicho nada de mi, solo de Dougie!


Tom: Ais, señor. - Dijo mirando al techo - Dame paciencia.


Harry: Tu señor Harry Mark Christopher Judd, te la concede. - Dijo cogiendo de la mano a Izzy y levantándose del sofá.


Tom: Lo que tengo que aguantar. - Dijo por lo bajo.


Zane: ¿Bueno nos vamos o no? - Preguntó al lado de Geo.


Tu: ¿Gio no viene? - Le pregunté extrañada a Tom.


Tom: Tenía que hacer unos recados. - Me explicó - Ella va directamente allí.


Asentí y todos nos dispusimos a ir hacía el restaurante. Todos fuimos en los coches por parejas excepto Tom, que fue solo y Dylan, que no había venido porque estaba con un gran resfriado en casa.


Danny: ¿Has visto al pobre Tom? - Me dijo mientras conducía - Lleva unos días muy malos.


Tu: Pues no sé - Le dije encogiéndome de hombros - Yo lo veo igual, que siempre. Aunque si que es verdad que está más serio de lo habitual.


Danny. Si, pero tú no te pasas todo el día en casa de Tom - Dijo mirándome mientras nos parábamos en el semáforo.


Tu: Oh, lo siento por no estar mareando todo el día a mi amigo, y no dejarle vida íntima con su novia. - Dije levantando las manos.


Danny: Ya. - Dijo encogiéndose de hombros - Por eso no lo sabes.


Suspiré y negué con la cabeza mientras, Danny buscaba un buen sitio para aparcar el coche.

Al final lo dejó justo delante del de Dougie, que por poco se lleva una buena rozadura, por culpa de Danny.


Dougie: Mamón. - Le dijo saliendo del coche - Lo llegas a rozar y me compras otro nuevo.


Danny: ¡Uy si! - Dijo riéndose - La llevas clara enano. - Norah, vigílalo que es capaz de hacerle una ralla a su coche, para que le compre uno nuevo.


Norah: Tranquilo Dan que yo le vigilo. - Dijo riéndose.


Después de un par de risas, me cogió la mano y me dio un pequeño beso en la mejilla. Era un bonito lugar, pero la verdad es que no tenía ni idea de donde íbamos a ir.


Empezamos a caminar hacía el Támesis, cosa que me extrañaba un poco.


Norah: ¿Dónde vamos? - Me susurró al oído.


Tu: No lo sé - Le contesté, mientras le cogía la mano a Danny.


Empezamos a bajar unas estrechas escaleras de piedra.


Tu: Vale, ahora es cuando caigo dentro del agua - Dije en voz alta - Me ahogo, no pudo salir a la superficie, y me despierto empapada porque el tonto de mi hermano Harry, me ha tirado un cubo de agua para despertarme.


Dougie: ¿Qué Harry te despertaba con un cubo de agua? - Preguntó riéndose.


Incluidos, Danny y Norah se emperazon a reír, mientras bajábamos por las escaleras.


Danny: Conmigo no era tan cruel - Dijo riéndose - A mi solo me tiraba un vaso.


Dougie: A mi me llegó a tirar un tazón. - Dijo - Pero un cubo no. Me quiere demasiado mi Harold.


Reímos mientras llegábamos abajo del todo, había una especie de plataforma donde normalmente los barcos pequeños salían de aquí.


Danny: Por aquí señoritas. - Dijo sonriendo mientras hacía que nos metiésemos dentro de un precioso yate.


Tu: ¿Danny pero qué...? - Pregunté entrando.


Tom: Chicos, ya estáis aquí. - Dijo sonriente al lado de Gio.


Me acerqué junto con Norah y nos fuimos a un pequeño grupo donde estaban las demás. Gio nos explicó, que era el yate de unos amigos de los chicos y que habían montado una pequeña fiesta. También vimos a Carrie y a los padres de Tom.


Noté como alguien se acercaba detrás de mi, simplemente nada más oler ese aroma que tenía, supe que era Danny.


Danny: Ven un momento. - Me susurró al oído - Que te quiero presentar a una persona.


Dejé la copa de champán que tenía en la mano, encima de una mesa y cogida de la mano de Danny le seguí, alrededor del pequeño yate.


Danny: ¡Mamá! - Chilló a lo lejos.


Espera un momento. ¿Ha dicho mamá?

22. Perfect Afternoon.


Londres; Inglaterra. Otoño 2008


Habían pasado dos meses desde el cumpleaños de Tom y desde que empecé a salir con el pecoso.


Radio: ACTIVE había sido un éxito en todo Reino Unido, incluso había marcado una buena señal por casi todo el mundo.


A finales de agosto los de la discográfica nos llamaron para informarnos de que estaban esperando una segunda maqueta para verla. Eso significó que la primera había gustado y que les interesaría hablar con nuestros representantes. Problema. No teníamos. Hasta que se ofrecieron dos personas a las que les agradecemos mucho. Tom y Harry.


Eso significaba que The Streams, iba por buen camino. Los chicos nos ayudaron a elegir el nombre, empezamos con End Of Life, The Strat, The walkers... El último lo propuso Tom. Y luego empezaron las tonterías como: The Dougie's ass, The Ugly Danny, The Fool Tom...


Hasta que al final nos apartamos Norah y yo, y decidimos que The Streams sonaba bastante bien, se lo propusimos y la verdad es que les gustó.


Me encontraba sentada en la cama justo enfrente de Zane, intentábamos acabar de componer una canción para la segunda maqueta, pero no nos acababa de salir.


Zane: Blue sky and... - Se quedó parado - And...


Tu: And... - Canté - And... Clouds?


Zane: Buff... - Bufó - Será mejor que descansemos. - Dijo levantándose - Que yo he quedado con Geo y tu con Danny ¿No?


Asentí y me levanté de la cama, dejando la guitarra apoyada en una esquina de la habitación y bajé las escaleras para despedirme de Zane.


Zane: ¡Por cierto! - Dijo girándose - ¿A que hora es la cena de esta noche?


Tu: A las... - Pensé - A las ocho habíamos quedado en casa de Tom. Supongo que de allí ya iremos.


Zane: Vale. - Dijo saliendo - Allí te veo Eli.


Le di un beso en la mejilla y salió feliz con las llaves del coche en la mano.

Zane había empezado a salir con Geo unos días más tarde del cumpleaños de Tom, a ambos se les veía verdaderamente felices.


Norah y Dougie iban por su mismo camino, todos pensábamos que tarde o temprano los dos iban a acabar juntos, ahora mismo podían estar saliendo ya.


Dougie le dijo a Norah que tenía que decirle algo importante, así que los dos quedaron esta mañana para comer y hablar tranquilamente.


Por otra parte Dylan... Dylan estaba completamente enamorado de una persona, de la que nadie nos esperábamos, una persona que concordaba con él perfectamente. De Vicky.

Pero llevaba una temporada que ni se atrevía a hablar con ella, cada vez que le veía no sé como lo hacía pero se escabullía.

Y la pobre Vicky ya estaba empezando a pensar mal, a pensar que algo malo había hecho para que no le hablase.


Y bueno yo con Danny...


El timbré sonó de repente, me levanté del sofá y dejé mis pensamientos a otro lado, miré la pantallita del telefonillo y vi una cabeza con un pelo rizado y sonriente al otro lado.


Sin pensármelo dos veces apreté al botón y la puerta se abrió, no tardó mucho en subir y aparecer por el ascensor.


Danny: Buenos días Danny. - Dijo acercándose a darme un beso - ¿Cómo estás?


Tu: Mejor. - Dije sonriendo y devolviéndole el beso.


Danny: Al menos ya no tienes fiebre. - Dijo entrando y tocándome la frente.


Asentí. Los días anteriores había cogido un fuerte resfriado por culpa de Dougie y sus tonterías con bañarnos en la piscina de Tom un día de lluvia.


Danny: ¿Vamos? - Me preguntó cogiéndome la mano.


Tu: ¿A dónde? - Dije sonriendo - No me lo has querido decir por teléfono.


Danny: ¿Tal vez porque es una sorpresa? - Dijo con su sonrisa pícara.


Miedo.


Tu: ¿Danny Jones y sus sorpresas? - Dije arqueando las cejas - Miedo me das.


Se empezó a reír con su risa escandalosa que se escuchó en toda la casa, y me abrió la puerta para que saliese delante de él.


Un pitidito hizo que me diese cuenta de que me acababan de enviar un mensaje al móvil. Saqué el móvil del bolsillo y lo miré.


Elizza. ¿Cómo estás? ¿Ya estás mejor? Bueno dile a Danny que no se retrase en venir a casa de Tom. Ya sabes que es a las 20:00. XX. Harry.


Danny: ¿Quién es? - Preguntó con curiosidad asomándose detrás de mi.


Tu: Harry. - Le dije - Que no lleguemos tarde y que es a las ocho en casa de Tom.


Danny: Que pesado que es. - Dijo suspirando - Si ya lo sé.


Me empecé a reír mientras caminábamos por la calle, Danny hoy llevaba puestas sus gafas de sol, en un día nublado por Londres.

La verdad es que le quedaban realmente bien, como cualquier cosa.


Nos plantamos delante de su coche y abrió la puerta para que subiese en el asiento de copiloto, acto seguido él subió a mi lado.


Tu: ¿Ya me piensas decir donde vamos? - Le pregunté con curiosidad mientras introducía la llave dentro del contacto.


Danny: Espera que me lo piense... - Dijo mirando al techo- No.


Solté una pequeña queja de mi boca, y me crucé de brazos mirando a través de la venta. Veía la gente pasear por las calles Londinenses, mientras se podía apreciar de fondo el sonido de Spanish Eyes.


Esa canción de Bruce Springsteen que hacía que el vello se me pusiera de punta al escucharla.


El paisaje fue cambiando poco a poco, se paso del ajetreo de la ciudad a la soledad de las carreteras.


Tu: Daniel te has salido de Londres. - Le dije esperando que me dijese a donde íbamos.


Danny: Lo sé. - Dijo con la sonrisa en la boca.


Tu: Ah. - Susurré - ¿A dónde me llevas?


Danny: Ah... - Susurró acompañado de una pequeña carcajada.


Tu: ¡Oh Danny! - Le dije pegándole  el brazo - Ya me lo podrías decir.


Danny: Tranquila, ten paciencia. - Dijo calmado - No falta mucho.


De pronto se produjo el silencio, mientras me entretenía mirándole cada una de las pecas que tenía en su brazo izquierdo.


Pude ir apreciando poco a poco que entrábamos dentro de otra ciudad o pueblo, la verdad es que no sabía donde estábamos. Hasta que empecé a reconocer algunas de las calles de este ciudad.


Sonreí al recordar algunos veranos que veníamos aquí los cuatro juntos, mi padre, mi madre, Harry y yo.

Eran buenos tiempos.


Danny: Me dijo Harry que veníais aquí algunos veranos - Dijo sonriendo - Así que pensé que no estaría mal pasar una tarde aquí.


Aparcó el coche cerca de la playa, bajé y me quedé contemplando esa preciosa imagen, el atardecer de la playa.

Me giré y vi a Danny abrir el maletero, de él sacó una preciosa guitarra negra.


Danny: Quería que fuese una tarde perfecta - Dijo sonriendo.


Tu: Sabes que coontigo este donde este, será una tarde perfecta - Dije abrazándole.


Noté los labios de Danny darme un tierno beso en el pelo, me separé y mientras él cerraba el coche me fui acercando poco a poco a la orilla de la solitaria playa.


Ya estaba anocheciendo, el sol se iba alejando poco a poco y la luna iba haciendo presencia. Me senté en la fría y blanca arena de la playa, y noté como mi cuerpo se iba relajando junto con el sonido de las olas del mar y el aire chocando con mis mejillas.


Danny: Me encanta venir aquí. - Dijo el pecoso sentándose a mi lado - Me relaja y me ayuda a componer.


Empezó a afinar bien las cuerdas de su guitarra, para después hacer sonar una de mis canciones favoritas del nuevo disco.


Danny: Everyday feels like a Monday...


Las palabras iban saliendo lentamente de los labios de Danny, y haciendo que numerosos escalofríos subiesen por mi espalda.

Su voz.

Su perfecta y ronca voz, esa que tanto me gustaba, esa con la que había soñado miles de veces, cantarme a mi lado, susurrarme una canción. Y ahora mismo tenía a mui derecha a la persona que amaba cantando Falling In Love.


Danny: Fallen in love...


Escuché la última frase susurrada por sus labios. La verdad es que no había estado muy pendiente de la canción. He estado más pendiente de cada movimiento, cada gesto, cada sentimiento que ponía en esa canción.


Danny: ¿Tan mala ha sido? - Dijo sonriendo.


Tu: ¿Perdón? - Dije moviendo la cabeza - Danny ha sido la canción más perfecta que podías haber elegido, para cantar en estos momentos.


Dejó la guitarra a un lado y sacó de detrás suyo una pequeña mantita azul para pasarla por encima de nosotros.


Danny: Sabes que te quier ¿No? - Me preguntó con tono serio.


Tu: Claro. - Le respondí extrañada.


Danny: Y que eres una de las personas más importantes en mi vida. ¿No? - Volvió a preguntar.


Me empezó a extrañar esas preguntas, la verdad es que nunca me las había hecho. Y su tono de voz no era muy feliz.


Tu: Dann, ¿A dónde quieres llegar a parar? -Le pregunté apartándome de su pecho y mirándole.


Danny suspiró y apartó su mirada de mi. El pánico hizo mella en mi, la verdad es que había sentido un miedo desde el principio que había evistado sacarlo hacía a fuera.


Desde que Tom me dijo eso, la noche de su cumpleaños, el miedo hizo presencia en mi.


Tu: ¿Daniel hay algún problema? - Le pregunté, con miedo.


Miles d epensamientos se hacían hueco en mi mente, y precisamente no eran buenos pensamientos.

 

Danny: ¿Estás bien? - Me preguntó mirándome serio.


Me toqué la frente, la verdad es que estaba sudando y no hacía mucho calor. La manó pecosa de Danny rozó mi mejilla levemente.


Danny: Hey... - Susurró acariciando mi mejilla - No es nada malo - Empezó a hablar pero se paró - Simplemente que al sacar el nuevo disco, supongo que sabrás que siempre detrás de él hay una gira.


Cerré los ojos y me relajé por unos instantes, simplemente se iban de gira...


Espera.


Tu: ¿Y cuanto tiempo vais a estar fuera? - Le pregunté.


Danny: Solo son 6 días. - Dijo sonriendo - Estaremos en Brasil.


Sonreí victoriosa, al menos no iban a estar meses fuera de Londres. Le abracé con fuerza, no me gustaba separarme de él pero tendría que ir asumiéndolo poco a poco.


Danny: La próxima gira ya será en 2009 - Dijo mirando el horizonte - Pero esa será más larga.


Me apoyé en el pecho de Danny y contemplé el horizonte, viendo como la noche iba cayendo poco a poco.


El tiempo pasaba lentamente o muy rápido, porque a las horas que me habían parecido minutos, la noche estaba justo encima de nosotros y la luna se veía encima del mar.


Danny: Amor será mejor que nos vayamos yendo... - Me susurró Danny al oído.


Amor. Una palabra no muy larga, pero que tenían un gran significado.


Nunca le había oído decirlo a Danny. Pero me gustaba demasiado como sonaba.

 

21. Surprise.


Londres; Inglaterra. Verano 2008


Empezamos a caminar hacía su casa, para dejar a Bruce y después poder irnos al cumple de Thomas. Que supongo que se estaría preguntando donde estaríamos.


Danny: ¿No piensas subir? - Me preguntó entrando en su portal.


Tu: Ah... - Le miré sin saber que hacer.


Danny: Tranquila que no hay una chica desnuda en casa. - Dijo sonriéndome con malicia.


Tu: La gracia donde yo te diga Jones. - Dije pasando por su lado.


La risa escandalosa de Danny se escuchó en todo el edificio, subimos en el ascensor y nos dirigimos hacía la útlima planta.


Danny: ¡Hemos llegado! - Anunció cuando paró el ascensor - ¿Bajas o te quedas ahí?


Suspiré con cansancio y baje del ascensor detrás de él. Vi como sacaba las llaves de su bolsillo y las introducía dentro de la cerradura, dando un par de vueltas y haciendo que la puerta se abriese.


Danny: Bienvenida a mi humilde morada. - Dijo sonriendo y riéndose a la vez.


Sonreí negando con la cabeza y entré dentro de esa humilde morada.


Me quedé pasmada mirando y observando cada lugar de aquel enorme salón que comunicaba con la cocina y con las escaleras de la planta de arriba. Miré a Danny impresionada.


Tu: ¿Humilde dices? - Le dije extrañada - Es increíble.


Danny se rió, y mientras observaba cada rincón noté unos brazos rodear mi cintura detrás de mi.


Danny. ¿Te gusta? - Susurró su voz en mi oído.


Tu: Me encanta. - Susurré girando mi cabeza.


Sus labios rozaron los míos convirtiendo este pequeño beso, en uno más intenso. Notaba como sus carnosos labios se movían rápidamente con los míos, sus manos me hicieron empezar a andar hacía atrás, sin saber donde iba y sin rumbo fijo.


O eso pensaba yo, hasta que noté como caía en el sofá. Danny se puso encima de mi sin apartar sus labios de los míos, y con sus pecosas manos me apretó contra él.


No quería que este momento acabase, hasta que poco a poco sus manos se colaron por debajo de mi vestido haciendo que subiese lentamente.


Reaccioné al instante cuando noté el roce de sus dedos subir por mis piernas lentamente. Llevé una de mis manos a su brazo e hice que se diese cuenta de que no era el momento.


Danny: ¿Pasa algo? - Susurró separándose a mi.


Tu: Danny, no. - Le susurré - Tenemos que ir al cumpleaños de Tom. Nos están esperando todos.


Danny asintió molesto y suspiró.


Danny: Maldito cumpleaños de Tom. - Dijo levantándose de encima de mi.


Me levanté y me quedé de pie esperando a que fuera a por su regalo que lo tenía en la habitación de arriba. Mientras tanto veia como Bruce iba corriendo de un lado a otro mientras le lanzaba un pequeño muñeco que le había dado Danny para jugar.


Me fije que habían unos pequeños marcos de fotos puestos encima de una estantería al lado de unos CDs.

Me acerqué con curiosidad y por supuesto los CDs, eran la colección completa de Bruce Springsteen.


Sonreí al verlos, eran idénticos que los míos. Cogí un pequeño marco y no evité reírme cuando vi al pecoso de pocos años sonriendo, con su pelo rizado y pelirrojo.


En la foto de al lado ya era más mayor, estaba al lado de Vicky.


Danny: ¡Ah! No mires esas fotos. - Dijo bajando por las escaleras.


Tu: Me encantan. - Dije mirando aún la foto - Sobretodo esta, eras tan mono.


Cogí la pequeña foto donde aparecía él de pequeño y sus pequeñas pecas, con los rizos.


Danny: ¿Y ahora ya no soy mono? - Me preguntó acercándose a mi.


Tu: También - Dije dejando la foto en la estantería - Per,un poquito menos.


Dejó el regalo en el sofá y mirándome mal, se abalanzó sobre mi haciéndome cosquillas con sus pecosas manos.


Tu: ¡PARA JONES! - Chillé riéndome.


Danny: ¿Soy mono o no? - Me preguntó sin parar de hacerme cosquillas.


Tu: ¡VALE! - Dije rindiéndome - Muy mono.


Noté como sus manos paraban de hacer cosquillas y se apartó de mi, con su perfecta sonrisa de victoria.


Danny: Lo sé - Dijo feliz.


Tu: Creído. - Dije dirigiéndome hacía la puerta.


Danny: ¡Pero me quieres! - Dijo detrás de mi.


Tu: Por desgracia. - Susurré para que me oyese.


Danny: Idiota. - Susurró.


Tu: Tonto. - Susurré con una sonrisa en la boca.


Danny: También lo sé. - Dijo soltando una pequeña carcajada detrás de mi.


Abrí la puerta y dejando a Bruce cuidando esta casa, salimos para dirigirnos a la fiesta de Tom.


Danny abrió la puerta de su coche para que entrase dentro, mientras que él entraba al lado de mi.


Danny: ¿Qué le has comprado? - Me preguntó mientras ponía Born in the USA de Bruce Springsteen.


Tu: Ah... - Dije levantando las manos.


Danny: Sé que lo habéis comprado entre Vicky, Norah y tú.- Dijo arrancando - Así que tal vez lo haya visto.


Tu: ¿Entonces si lo has visto porque lo quieres saber? - Le pregunté arqueando las cejas.


Danny: Porque... - Dijo pensativo - ¡Por que sí!


Me empecé a reír y deposité un pequeño beso en su mejilla izquierda, mientras él conducía.

Estuvimos todo el tiempo en silencio mientras escuchábamos la música, aunque de vez en cuando el pecoso se emocionaba demasiado y empezaba a cantar con esa increíble voz.


Danny: ¡Ya hemos llegado!


Danny aparcó el coche y me ayudó a bajar, cogimos su regalo y empezamos a caminar hacía allí.


En la puerta simplemente había un hombre robusto y con cara de mala leche. Nada más acercarnos se apartó un poco y nos abrió la puerta.


Danny: ¡Gracias tío! - Le dijo dándole un par de golpes en el brazo.


Negué con la cabeza, con una sonrisa y entré mientras aguantaba la puerta.


Dougie: ¡Ahí están! - Chilló el rubio desde abajo.


Bajamos los dos juntos, pero mientras bajábamos las escaleras, noté una fría mano entrelazando sus dedos con los míos.


Me fijé en nuestras manos entrelazadas, y no pude darme cuenta de la cara que tenía en estos momentos Dougie y Norah enfrente nuestro.


Dougie: ¡Harry tío ven! - Chilló con un cubata en la mano - ¡Que esto te va a encantar!


Se empezó a reír mientras miraba hacía detrás y Carrie, Harry, Vicky e Izzy, se acercaron a nosotros.


Harry: ¿Qué pasa? - Preguntó extrañado.


Dougie: ¿Cómo imaginabas a tu cuñado? - Le preguntó apoyándose en su hombro.


No pude evitar bajar la mirada ruborizada, mientras que Danny sonreía de oreja a oreja.


Harry: Pues... - Se quedó pensativo y miró hacía arriba - Un tío alto, guapo, inteligente, creativo y con una buena carrera universitaria.


Dougie: Pues entonces te ha tocado la lotería. - Dijo riéndose.


Norah no sé pudo contener la risa y contagió a Carrie, Vicky y a Izzy que lo disimulaban. En cambio a mi hermano casi le da algo cuando pilló lo que estaba intentando explicarle Doug y miró mal a Danny.


Harry: ¡Oh Venga! -Chilló mirándome - ¡Dime que es una broma! ¿Danny?


Miré a Danny que ahora mismo estaba encima de Dougie dándole un par de collejas por todo lo que acababa de decir.

Vi aparecer a lo lejos a Tom con Gio y se acercaron a nosotros.


Tom: ¡Danny! - Le riñó - Quieres dejar al pobre Dougie.


Danny: ¿Pobre dices? - Dijo bajándose de su espalda.


Tom: ¡Daniel! - Le chilló - ¡Ya vale! ¿Y que pasa aquí?


Carrie: Tom. - Le dijo tocándole el hombro - No quieras saberlo.


Tom miró extrañado a su hermana, y luego a Izzy que se encogió de hombros señalando a Harry.


Tom: Harry... - Dijo.


Harry: Que ricitos de cobre esta saliendo con mi hermana. -Dijo mirándole mal.


Vicky: ¿Ricitos de cobre? - Dijo riéndose - Harry de ti pueden salir cosas mejores.


Harry: Es que estoy de mala leche. - Dijo casi en un susurro - Voy a pedirme otra copa.


Vi a mi hermano marchar seguido de Izzy, y los ojos color miel del cumpleañero centrarse asustados en mi.


Tom: ¿Con Danny? - Me susurró asombrado - Dime que no.


Tu: Tom le quiero. - Le susurré.


Tom : Es Danny Jones. - Me explicó, pero al no verme reaccionar continuó - Danny Jones. Le odiabas, con el que te llevabas a matar, al que no podías soportar...


Tu: Lo sé, lo sé - Le corté - Pero, ha cambiado, ya no es Danny Jones. Simplemente es, Danny.


Tom miró a su alrededor suspirando, sin saber como hacerme reaccionar.


Tom: Mira, eres la hermana de uno de  mis mejores amigos. - Me explicó - Y te tengo mucho aprecio, tanto como para no querer que otro de mis mejores amigos te haga daño.


Tu: Thomas... - Dije.


Tom: Déjame acabar. - Dijo con enfado - No quiero que Danny te haga daño. Ya sabes como es Danny, y lo que pasó con Geo, y con la chica. Que fuiste a hablar con él para arreglar las cosas y le pillaste ahí... - Arqueó las cejas - Bueno ya me entiendes.


Tu: Si, sé como era ese Danny, pero este... - Le empecé a decir.


Tom: Eli, las personas no cambian de un día a otro. - Dijo encogiéndose de hombros - Yo quiero que te des cuenta, o al menos prevenirte.


Tu: Pues muchas gracias Thomas. - Le dije antipática - Pero le quiero.


Miré a Tom a los ojos, en estos instantes esos cálidos ojos color miel, ya no estaban ahora mismo estaban unos ojos color miel totalmente fríos y solitarios.


Me di cuenta de que alguien se acercaba a nosotros.


Danny: ¿Tú también me vas a dar la charla? - Preguntó el pecoso abrazándome por detrás.


Tom: No. - Dijo secamente - Yo ya he dicho todo lo que tenía que decir.


Danny: ¿Tan complicado es de entender que siento algo por una persona? - Dijo enfadado Danny.


Tom: En ti si Daniel. - Le dijo asintiendo.


Danny : ¡Pero si fuiste tú el que una vez me preguntó si me gustaba Elizza! - Le dijo medio chillando.


Tom: ¿Y cuál fue tu respuesta? - Dijo Tom enfadado.


Miré a Danny que se había callado y que ahora mismo no respondía. ¿Qué respondió?


Tom: ¿No dices nada? - Le preguntó Tom.


Tu: ¿Danny que respondiste? - Le miré con curiosidad, al ver no me miraba miré a Tom - Tom...


Tom: Dejarlo. - Dijo alzando las manos - Disfrutemos de la fiesta.


Danny: Tom... - Dijo antes de que se marchara - Felicidades.


Tom: Gracias Daniel.


Vi a Tom alejarse de nosotros y a una chica con una copa en la mano abalanzarse sobre nosotros.


Vicky: ¡Me alegro tanto! - Dijo apartándose - Ya era hora de que esto ocurriese.


Danny: ¡Bien! - Dijo levantando las manos - Por fin alguien que se alegra.


Vicky: No seas tonto Danny. - Dijo abrazando a su hermano - Los demás también se alegran, lo que pasa es que ha ocurrido muy de repente. No teníamos ni idea.


- Aunque se veía venir. - Dijo un chico por detrás de Vicky - Danny me daba la brasa todos los días cuando te marchaste a Canadá.


Danny: ¡Tío! - Dijo lanzándose sobre el chico - ¿Qué haces aquí? Pensaba que no podías venir.


El chico se empezó a reír. ¿Cuándo tiempo había esperado tenerlo así de cerca?

 

20. Falling In Love.


Londres; Inglaterra. Verano 2008


Estaba agachada acariciando a Bruce cuando el dueño se acercaba lentamente a mi sin pronunciar ninguna palabra.


Danny: ¿Elizza? - Susurró - Eh... ¿Qué haces aquí?


Me levanté y le miré, llevaba unos pantalones vaqueros oscuros medio caidos, acompañados por una camiseta blanca de manga corta y una chaqueta negra.


Tu: ¿Y tú? - Le pregunté con las cejas arqueadas - ¿Qué haces aquí?


Se tocó el pelo con nerviosismo y sin saber lo que responderme.


Danny: ¿Yo? Pues... - Se quedó pensativo - Venía a sacar a Bruce y luego iría a la fiesta de Tom.


Tu: Jones, no ibas a ir a la fiesta de Tom. - Le dije - No pensabas ir.


Danny: ¡Que si! Claro que iba a ir. - Me dijo - Solo que me he retrasado un poco.


Tu: Casi dos horas te has retrasado. - Le dije mirando el reloj.


Danny: ¿Y tu que haces aquí? - Me preguntó de brazos cruzados y frunciendo el ceño - ¿No tendrías que estar en la fiesta de tu queridísimo Tom?


Tu: Eh, yo... - Empecé a balbucear - Debería pero...


Danny: Me echabas de menos y has venido a por mi ¿No? - Me preguntó aún con los brazos cruzados.


Bufé, dándome cuenta de que ya estaba tardando demasiado en salir ese Jones engreído y maleducado.


Tu: Si estoy aquí es porque tú hermana quería que viniese a buscarte - Le dije enfadada - No por voluntad propia.


Danny: Ya. Entonces has venido por mi hermana ¿No? - Me preguntó con las cejas arqueadas.


Tu: En parte si. - Le dije sonriendo forzadamente - También he venido por Tom, que esperaba como todos verte allí el día de su cumpleaños, pero no se sabe porque uno de sus mejores amigos no estaba para felicitarle.


Danny agachó la mirada y la centró en el suelo, no dijo nada simplemente se dedicó a mirar el suelo y como Bruce daba vueltas alrededor de nosotros.


Tu: ¿Otra vez sin decir nada? - Le pregunté, hice ademán de darme la vuelta - No sé porque he venido.


Me giré y empecé a caminar hacía la salida del parque, pero, como ayer, una mano me impidió continuar hacia delante.


Me giré y vi unos ojos azules y una cara llena de pecas a centímetros de mi, mis pulsaciones se aceleraron por completo al verle tan cerca.


Danny: No te vayas. - Susurró.


Tu: ¿Por qué? - Le pregunté.


Danny: Porque no he acabado de hablar contigo... - Dijo centrando sus ojos azules en mis labios.


El corazón iba a mil por ahora, lo notaba, notaba cada latido de mi corazón dentro de mi. Su aliento saliendo de su boca y chocando contra mi cara, su respiración agitada, justo a centímetros de mi. Sus labios a escasos milímetros de lios mios.


Danny: Necesitaba decirte que lo que viste ayer... - Me empezó a susurrar.


Tu: Jones no quiero que me expliques nada. - Le dije mirando sus azules ojos - No me tienes porque dar ninguna explicación.


Danny: Pero quiero dártela, quiero que sepas que yo no soy así. - Dijo con los ojos cerrados.


Vi como sus labios se acercaban lentamente a los míos, me quedé quieta no sabía como reaccionar en estos momentos. ¿A quien tenía delante? ¿A que tipo de Danny? ¿Al Daniel engreído y maleducado?


Danny: La primera vez que te vi aparecer detrás de mi, en King's Cross - Me susurró - pensé que eras la chica más hermosa que había visto en mi vida. Más tarde, cuando me fijé y me enteré que eras la hermana de Harry... - Soltó una dulce carcajada - me asusté un poco al pensar eso. ¿La hermana de uno de mis mejores amigos?


Sonreí mientras tenía su frente apoyada con la mía.


Danny: Después descubrí que eras la niña más cabezota, celosa y toca pelotas del mundo. - Dijo encogiéndose de hombros.


Entrecerré los ojos y le miré mal, pero él me apretó más contra su cuerpo.


Tu: ¡Hey! - Le dije sonriendo - Y tú eres...


Danny: ¡Ves! - Dijo sonriendo ampliamente - Y también eres una orgullosa.

 

No pude ocultar una sonrisa sabiendo que tenía razón.

 

Danny: Y esta niña orgullosa, cabezota, celosa y toca pelotas. - Dijo en mi oído - Esta deseando besar mis labios...


Tu: ¿De verdad piensas eso? - Susurré sonriendo - A ti que no te falte humildad.


Sonrió y dejó ver sus perfectos dientes imperfectos, dentro de su boca, en el centro de esos labios carnosos que tenía.


Danny: Sé que te encanté desde la primera vez que me viste en persona. - Susurró sonriendo - ¿Pero sabes un secreto?- Se acercó a mi oído - Creo que yo también siento algo por tí.


Quité la sonrisa que tenía en mi boca, y me separé lentamente de él para ver la expresión de su cara y de sus ojos en estos momentos, en los que yo mismo no me encontraba segura de lo que quería.

 

Tu: Daniel... - Le dije sin creérmelo - No pienso ser una más en tu lista.


La expresión de la cara de Danny cambió, de sonriente a seriedad.


Danny: No quiero que seas una más en mi lista - Dijo negando con la cabeza - nunca podrías ser una más.


Centré mi mirada en otro lado del parque, no sabía que pensar en estos momentos de tanta confusión.

 

Tu: Entonces... - Le empecé a decir sin comprender - ¿Entonces por qué ahora? ¿Por qué me lo dices ahora y no me lo has dicho antes?


Danny: No lo comprendes ¿No? - Me dijo, yo negué con la cabeza - Yo sabía que tenías sentimientos por Tom, no estaba seguro. Creía que sentías algo por mi, pero no tenía claro nada. Y no me pensaba arriesgar, para recibir un No por respuesta.


Me separé aún más y le miré, estaba con los brazos en sus costados mientras me miraba con decepción.

Si digo la verdad no tenía ni idea de que hacer en estos momentos, si acercarme corriendo y plantarle un beso en los labios, o en salir corriendo de allí.


Tu: ¿Y Geo? - Le pregunté.


Danny: Con Geo empecé a salir antes de que vinieses tú - Me explicó - Y la quiero, la quiero mucho. Pero no la quiero de la misma forma que te quiero a ti, la quiero como una gran amiga. Y la chica de ayer... - Dijo negando con la cabeza - No significa nada, estaba cabreado, enfadado por dejarlo con Geo y que tú ni me hablases, entonces, pasó lo que pasó, me la encontré en el Starbucks mientras estaba tomando algo y bueno, una cosa llevó a la otra y al final acabamos en mi casa...


Negué con la cabeza y cerré los ojos levantando las manos.


Tu: Danny por favor no quiero detalles ¿Vale? - Le dije.


La sonrisa de Danny volvió a aparecer en su preciosa boca, que tanto deseaba besar en estos momentos.


Danny: ¿Me quieres? - Preguntó con los ojos brillantes.


¿Le quiero?


Tu: Danny yo... - Le dije pensativa.


Danny: Eres la hermana pequeña de uno de mis mejores amigos - Dijo acercándose a mi - ¿Piensas que si no te quisiera me arriesgaría a que Harry ni me hablase en la vida, a hacerte daño? Te quiero Elizabeth.


Sonreí al escuchar esa frase de su boca.

Danny subió lentamente sus brazos, para poner cada una de sus manos en mis mejillas. Lentamente acercaba su rostro al míos hasta poder sentir su entrecortada respiración sobre mi cara.


Noté sus labios sobre mi nariz, un simple rocé en mi nariz que hizo que un escalofrío subiese por mi espalda.

Junto su frente con la mía y cerré los ojos, disfrutando y sintiendo a Danny a escasos centímetros de mi. Despacio quitó con delicadeza sus manos de mi rostro, y a los segundos las noté en mi cuerpo, una en mi cintura y otra en mi cuello. Esas manos me acercaron a él, para notar su cuerpo contra el mío, cada parte de su cuerpo pegada al mío.


Sacó levemente su lengua y la acercó a mis labios, rozándolos lentamente, haciendo que me volviese loca, con lo que acababa de hacer. Lleve una de mis manos a su pelo rizado y no evité el acercarlo a mi, quería sentir sus labios por fin con los míos, besar esos carnosos labios que tanto había estado deseando desde la primera vez que lo vi.

Desde aquel día en su cuarto, que estuvimos a punto de besarnos.


Y por fin llegó ese momento, noté los labios de Danny sobre los míos, apretándolos dulcemente, sin ningún movimiento en ellos. Simplemente con eso ya me sentía como si estuviese en otro mundo, en el mundo de Daniel Alan David Jones, en el que solo existía él y solamente él.


Separó sus labios de los míos y sonrió, para justo después juntarlos otra vez, pero esta vez fue diferente, sentía como se iban moviendo poco a poco, pero muy lentamente, hasta que sentí su lengua junto con la mía, roces lentos pero a la vez intensos, difícil de explicar.

La fría brisa chocaba con nosotros, pero aún así sentía sus labios cálidos juntos a los míos.


No sé ni cuanto tiempo estuvimos así, ni me importaba. Pero no quería que este momento acabase nunca.


Sus labios se separaban de los míos, abrí los ojos y allí estaban sus decenas de pecas alrededor de su cara, y sus labios rosados sonriéndome.


Danny: Te quiero Elizabeth. - Susurró juntando sus nariz con la mía.


Tu: Y yo a ti pecoso. - Le susurré sonriente.


Danny se apartó de repente de mi, y me miró extrañado y con gesto enfadado en su cara.


Danny: Llámame lo que quieras excepto pecoso. - Dijo con tono triste.


Tu: Pero es que me gusta pecoso - Le dije con cara triste - Me gustan tus pecas.


Danny: A mi no. - Dijo de brazos cruzados.


Tu: ¡Oh vamos Danny! - Le dije sonriendo, mientras le intentaba descruzar los brazos - Si son monísimas.


Danny: ¡Que no! - Dijo sin mirarme - ¡No me gustan mis pecas!


Negué con la cabeza y empezamos a caminar cogidos de la mano por Green Park, para dirigirnos a la fiesta de Tom.


Tu: Pecoso. - Le susurré.


Danny: ¡No! - Dijo poniendo morritos.


Me acerqué a sus labios y los roce con los míos, mientras susurraba.


Tu: Pecoso. - Le susurré.


Danny: ¡Bruce muerde! - Dijo señalándome.


Me quedé parada en mitad del camino y le miré mal.


Tu: ¡Oh Danny! - Le dije con tono de enfado - ¡Mandas a tú perro para que muerda a tú novia!


Me soltó la mano y me miró extrañado. Acaba de decir una palabra equivocada tal vez.


Danny: Mi... ¿Novia? - Preguntó mirándome extrañado y con las cejas arqueadas.


Noté como mis mejillas se volvían coloradas y me empezaba a entrar calor por el cuerpo.


Tu: ¿Eh? Yo... Lo, lo siento... - Me empecé a poner nerviosa, no sabía ni donde meterme.


Al segundo escuché la risa de Danny sonar por todo el oscuro parque, y le vi acercarse a mi con los brazos abiertos.


Tu: Eres idiota. - Le dije apartándome de su camino.


Empecé a andar alejándome de él y de ese abrazo que quería darme.


Danny: ¡No te enfades! - Me chilló detrás de mi - Era una broma.


Al final se tiró en placha para cogerme detrás de mi, pero me aparte y calló contra el césped.


Me empecé a reír, aunque al darme cuenta de que no decía nada ni se movía, me callé y me acerqué a él asustada.


Tu: ¡Danny! - Chillé acercándome a él riéndome -¿Danny estás bien?


Danny: Muy bonito. - Dijo en un susurro - Yo me meto la leche del siglo y tu te ríes de mi. Ya veo cuanto me quieres.


Le sonreí y me arrodillé a su lado. Le aparté de la cara un par de rizos que le caían por la frente, y me acerqué a su cara. Rocé mis labios con los suyos, hasta que noté un peso de más encima de mi. Y una lengua nos empezó a lamer las caras.


Danny: ¡Bruce! - Chilló.


Me empecé a reír y a final Danny acompañó mis risas.

Nos levantamos del suelo y con las manos entrelazadas nos dirigimos camino de la salida de Green Park.

 

 

19. Tom's Birthday.

 

Londres; Inglaterra. Verano 2008

 

Al día siguiente. Cumpleaños de Thomas.


Estaba sentada en el sofá, mientras los chicos ya se estaban arreglando para ir a la fiesta de Tom.


Norah: ¡Oh venga! - Me dijo - ¿Quieres ir a arreglarte ya?


Tu: Te estoy diciendo que me encuentro mal - Le dije sin ganas.


Norah: ¿Mal de que? - Me preguntó sin creérselo - Venga levanta. Vas a ir a la fiesta de uno de tus mejores amigos, te vas a plantar allí con la cabeza bien alta y vas a dejar boquiabiertos todos los tíos de allí. Entonces se dará cuenta Danny que no te importa nada lo que hace, que pasas de él.


Me cogió del brazo e hizo que me levantase del sofá, las dos salimos del saló y subimos las escaleras mientras me llevaba hacía mi habitación.


Norah: Ahora vamos a buscarte el vestido que te compraste - Dijo rebuscando por mi armario - ¡Toma! Y aquí tienes los zapatos. Dentro de veinte minutos te quiero ver lista.


Tu: ¿Veinte minutos? - Le pregunté - No creo que este lista en veinte minutos.


Norah: ¡Esa en mi Eli! - Dijo sonriendo y saliendo de mi habitación.


Entré dentro del baño y me di una ducha rápida, mientras tanto los demás se iban arreglando.

Empecé a recordar, cuando fui a casa de Danny y me lo encontré con esa chica, recuerdo ese sentimiento que me inundó por dentro. Esos celos, esa rabia. Negué con la cabeza, no podía ser posible que me estuviese enamorando de él, de Danny. El chico que me fastidiaba a todas horas.


Me puse el vestido azul oscuro que me compré el otro día para la fiesta de Tom, y entré a arreglarme en el baño, pero ya estaba escuchando a gente marear.


Zane: ¡¡VENGA!! - Chillaba desde abajo - Mira que sois lentas...


Tu: ¡Ya vamos! - Le dije desde el baño.


Acabé de pintarme un poco y bajé acompañada de mi amiga las escaleras.


Zane: ¡Joder! - Chilló con las manos en el bolsillo.


Dylan: Eso dicho por Zane, significa que vais muy guapas. - Dijo medio riéndose.


Tu: ¡Lo mismo digo! - Les dije acercándonos a ellos.


Zane: ¿Vamos, preciosas mujeres? - Dijo poniéndome el brazo para que se lo cogiese.


Tu: ¡Vamos! - Dije sonriendo.


Salimos de casa y nos metimos dentro del coche, esta vez conducía Zane. Me senté atrás con Norah.


Norah: ¿La guitarra la tiene Vicky no? - Me preguntó.


Yo asentí sin decir nada, mientras miraba por la ventana.


Norah: No creo que Danny tenga nada serio con esa chica... - Susurró Norah.


Tu: No me importa. - Dije mirándola - Que haga lo que le de la gana, es su vida.


Dylan: Sabes que te gusta. - Dijo girándose - Y encima ahora esta soltero. - Dijo encogiéndose de hombros - Lo raro, es que yo pensaba que el que te gustaba era Tom.


Tu: ¿Tom? - Pregunté extrañada - Nunca me ha gustado Tom, Tom simplemente es un gran amigo.


Otra vez el silencio inundó el coche, hasta que llegamos a un pequeño local, rodeado de personas, Zane nos dejó y se fue a aparcar el coche mientras nosotros entramos directamente dentro.


El local era bastante grande, había luces de todos loc colores por todas partes que daban luz a la oscuridad.


Bajé con Dylan y Norah las escaleras y nos encontramos un gran escenario justo detrás de la pista de baila. Allí se encontraban Vicky, Dougie, Harry, Izzy, Jazzie y Carrie.


Vicky: ¡Chicas! - Chilló acercándose a nosotros - Por fin llegáis.


Dylan: Yo no soy chica. - Susurró.


Izzy: Hola Dylan - Se rió y le saludó dándole dos besos.


Harry: Hola Elizabeth - Dijo dándome un beso en el pelo - ¿Cómo estáis?


Dylan: Con ganas de que empiece esto - Dijo sonriendo.


Carrie: No creo que tarde en llegar con Gi - Dijo mirando detrás nuestro.


Vicky: Puedo hablar un momento contigo. - Me susurró al oído.


Asentí y me fui con Vicky a un lugar un poco más apartado.


Tu: ¿Qué pasa? - Le pregunté.


Vicky: No ha venido. - Susurró.


Tu: ¿Cómo que no ha venido? - Le pregunté extrañada - ¿Quién?


Vicky: Mi hermano. - Me dijo - No ha venido.


Me quedé un poco parada y puse cara de extrañada. ¿Por qué no había venido?


Tu: ¿Por? - Le pregunté.


Vicky: No lo sé. - Susurró - Le llamo y no me coge el teléfono, la última vez que hable con él fue ayer... Me contó, bueno, que habías ido a hablar con él, pero que...


Tu: Si. - Dije rápidamente, no me apetecía recordar - Bueno y ¿que hacemos?


Vicky: ¿Vas a buscarle? - Me dijo encogiéndose de hombros - Me apuesto lo que quieras a que eres la única a la cuál hace caso.


Tu: Vicky es el cumpleaños de uno de sus mejores amigos, no se lo va a perder - Le expliqué - Me apuesto lo que quieras a que dentro de nada aparece por aquí.


Escuchamos un FELICIDADES TOM y nos giramos las dos de repente, acababa de llegar Tom. Miré a Vicky.


Tu: No se lo va a perder... - Le dije alejándome para felicitar a Tom.


Vi Dougie y Harry se tiraban encima de él, y nos empezamos a reír.


Dougie: ¡Thomas! Te nos vuelves un abuelo. - Dijo estirándole del moflete.


Harry: El abuelo Thomas. - Dijo abrazándole.


Tom: Tu calla que dentro de nada es tu cumpleaños. - Le dijo mirándole mal.


Harry: Si, pero tú seguirás siendo más mayor. - Dijo riéndose de él - ¡Y morirás antes que yo!


Tu: ¡Calla Harry! - Le dije apartándole - ¡¡Felicidades Tom!!


Tom: ¡Muchas gracias Elizza! - Dijo abrazándome - Joder muchas gracias a todos.


Dougie: ¿Tom diciendo palabrotas? Esto no es normal. - Dijo negando con la cabeza.


Todos nos empezamos a reír, y cuando ya habían acabado de felicitarle, Tom se empezó a dar cuenta de que alguien faltaba.


Tom: No hay nadie fastidiando, ni rompiendo cosas, y todas las chicas se encuentran tranquilas en sus sitios sin que un pelirrojo pecoso las maree. ¿Dónde está Dan? - Preguntó mirando a su alrededor.


Todos empezaron a mirar a su alrededor, pero nadie lo encontraba. Vicky centró su mirada en mi y suspiró.


Harry: Pues no lo se. - Dijo buscándolo con la mirada - No lo he visto esta noche.


Dougie: Es verdad, yo tampoco le he visto. - Dijo encogiéndose de hombros.


Zane: ¡Felicidades Tom! - Dijo abrazándolo por detrás.


Tom: ¡Oh! ¡Gracias Zane! - Dijo sonriendo - Oye. ¿Has visto a Danny?


Zane: ¿A Danny? -  Dijo pensando - Creo que no. Esta noche no lo he visto.


Suspiré y vi como me miraba Vicky, su mirada me rogaba que fuera a buscarlo, entonces me acerqué a Harry.


Tu: Voy a buscar a Danny. - Le susurré - No digas nada a nadie y si te preguntan o algo, diles que he ido a buscar una cosa a casa.


Me miró extrañado, pero al instante asintió. Empecé a colarme entre las personas y me di cuenta de que alguien me seguía me giré y vi a Vicky.


Tu: ¿Dónde puede estar? - Le pregunté.


Vicky: No tengo ni idea. - Me dijo nerviosa - Puede estar en su casa o tal vez...


Tu: ¿Tal vez donde Vicky? - Le pregunté con nerviosismo.


Vicky: Mira en Green Park - Me dijo - Normalmente va a allí a pasear con Bruce cuando lo saca por la noche, tal vez...


Tu: ¡Vale! - Dije dándole un beso en la mejilla y echando a correr - Volveré dentro de un rato.


Vicky: ¡¡Llámame si necesitas algo!! - Me chilló detrás de mi.


Asentí, pero no sé si me vio. Corrí entre todas las personas que se encontraban allí dentro, hasta que salí del local. Incluso fuera aún habían personas que no habían llegado a entrar todavía.


Me acerqué a la carretera, encontrar un taxi a estas horas iba a ser horroroso, pero lo tenía que hacer.


¿Por qué? No lo sé, pero lo quería hacer. No sabía si era por Tom, por Vicky o por Danny. Pero hacerlo lo tenía que hacer.


Mientras tanto los taxis pasaban por delante de mi, ocupados y sin pararse. Suspiré pensando que la fiesta se iba a acabar y yo continuaría esperando aquí de pie un taxi para que me llevase a casa de Danny, pero no. Al final un taxi se paró justo enfrente mi.


Abrí la puerta y entré dentro.


- ¿A dónde señorita? - Me preguntó.


Tu: Green Park - Le dije decidida.


- Perfecto - Dijo arrancando.


El taxi se movía por las carreteras de Londres, ya era de noche desde hace un buen rato, miré el reloj y eran las 00:30, Tom llegaba a las 23:30 así que estuve una media hora esperando a que algún maldito taxi parase.


Entre tanto, el taxi llegó a la entrada de Green Park. Saqué las libras que me pidió y se las entregué correctamente.


Bajé y me dirigí dentro del parque, cabían unas pocas posibilidades de que lo encontrase allí, pero si había alguna lo tendría que probar.


Empecé a caminar por los oscuros caminos del parque, en verdad ese parque era tan precioso de noche como de día. Habían incluso algunas personas paseando por allí, hacía buena noche para ser Londres.


Continué caminando bajo la intensa noche londinense, cuando algo me estaba tocando en la pierna, bajé la mirada y vi un perrito, al que ya reconocía bastante bien.


Me agaché y acaricié esas orejitas que tanto me gustaban.


- ¡Hey! ¡Bruce! - Chilló su dueño - ¡Deja de molestar!


Tu: Tranquilo no molesta - Dije alzando la mirada.

 

Page: 12 3 ... 6

Elizabeth D. Judd

Elizabeth D. Judd

Norah K. Burton

Norah K. Burton

Zane J. Parker

Zane J. Parker

Dylan C. Grey

Dylan C. Grey

Harry M. C. Judd

Harry M. C. Judd

Thomas M. Fletcher

Thomas M. Fletcher

Dougie L. Poynter

Dougie L. Poynter

Daniel A. D. Jones

Daniel A. D. Jones